¿Qué es el cambio climático?

Cada vez que damos al botón para encender la luz, la televisión o simplemente darnos una ducha se produce un consumo de energía.

¿Y sabes cómo se produce esa energía?

Principalmente, quemando los llamados combustibles fósiles (carbón, petróleo o gas). Al hacerlo, todo el dióxido de carbono (CO2) que se genera en grandes cantidades, acaba en la atmósfera y forma una capa que produce el conocido efecto invernadero. Como resultado, aumente la temperatura de nuestro planeta, propiciando el cambio climático.
Por lo tanto, los seres humanos estamos influyendo cada vez más en el clima y la temperatura de la tierra. Pero no solamente por la quema de carbón, petróleo y gas que producen gases nocivos para la atmosfera.

TALA DE ÁRBOLES (DEFORESTACIÓN)

Los árboles ayudan a regular el clima al absorber el CO2 de la atmósfera. Al talarlos, efecto beneficioso se pierde y el carbono almacenado en los árboles se libera a la amósfera, lo que se suma al efecto invernadero.

AUMENTO DE LA GANADERÍA

Las vacas y las ovejas producen grandes cantidades de metano cuando digieren sus alimentos.

FERTILIZANTES

Los fertilizantes que contienen nitrógeno producen emisiones de óxido nitroso.

GASES FLUORADOS

Los gases fluorados producen un efecto de calentamiento muy fuerte, hasta 23 000 veces mayor que el CO2.

GASES DE EFECTO INVERNADERO

Esto agrega enormes cantidades de gases de efecto invernadero a los que ocurren naturalmente en la atmósfera, aumentando el efecto invernadero y el calentamiento global.

¿Qué consecuencias tiene el cambio climático?

AUMENTO DE LA TEMPERATURA GLOBAL

El clima extremo puede tener consecuencias graduales, como el aumento del hambre y la crisis del agua, especialmente en los países menos desarrollados, los riesgos para la salud derivados del aumento de la temperatura del aire y las olas de calor, una mayor propagación de plagas y patógenos y la pérdida de biodiversidad (ya que solo unas pocas especies pueden adaptarse al rápido aumento de la temperatura).

 

RIESGOS PARA LA SALUD

El aumento de la temperatura, junto con otros factores como la variación en el patrón de las precipitaciones, está modificando significativamente la distribución geográfica de los murciélagos, mosquitos, garrapatas y otros vectores de enfermedades infecciosas, en muchas zonas del mundo. Como consecuencia, enfermedades como el dengue, que se trasmite a través de la picadura de los mosquitos, están apareciendo en regiones donde previamente no se registraban casos. Recientemente se han comunicado los primeros casos autóctonos de esa infección en países europeos. Algo similar puede decirse del zika, de la chikunguña o de la fiebre del Nilo.

EVENTOS EXTREMOS

En 2018, los severos efectos del aumento de las temperaturas globales se han sentido en todas las regiones del planeta a través de episodios climáticos extremos y desastres naturales. Los huracanes de Florence y Michael causaron daños significativos en los Estados Unidos, mientras que en California se registraron los peores incendios forestales de su historia. En el Pacífico, los tifones Mangkhut y Yutu azotaron las islas Filipinas, Guam, el sur de China y Mariana. Europa experimentó temperaturas récord de frío y calor. En América Latina, Argentina y Uruguay sufrieron severas sequías. Sin embargo, las inundaciones fueron los desastres naturales más devastadores en 2018, con informes provenientes de todas partes, Corea del Norte, Nigeria, Japón e Indonesia son algunos ejemplos. Todas estas catástrofes han sido particularmente mortales. Según los datos del Centro de Investigación sobre la Epidemiología de los Desastres, en 2018 hasta el momento, aproximadamente 5,000 personas han muerto y 28.9 millones han necesitado asistencia de emergencia o ayuda humanitaria debido al clima extremo

MIGRACIONES CLIMÁTICAS

64 millones de personas en el mundo se han visto obligadas a desplazarse como consecuencia del cambio climático. Las sequías y el avance de la desertificación, así como la falta de cosechas, las lluvias torrenciales, la alteración de las estaciones y las temperaturas extremas son solo algunos de los motivos que desencadenan este tipo de migraciones.

AGOTAMIENTO DE LAS MATERIAS PRIMAS

Imagina lo que pesarían 41.000 rascacielos exactamente iguales que el Empire State Building. Pues bien, eso es exactamente lo que le extrajimos a nuestro planeta, en materias primas, solo el año pasado. O lo que es lo mismo: más de 60.000 millones de toneladas. Podría alcanzar casi el doble en una década. Para que te hagas una idea de la magnitud: hoy, exigimos a la Tierra un 50% más de recursos que hace solo 30 años. Y a finales de siglo, nos harían falta más de tres planetas para mantener nuestro estilo de vida, si tenemos en que cuenta que rozaremos los 10.000 millones de habitantes.

Es el principal riesgo de salud en Europa.

Reduce la esperanza de vida y contribuye a la aparición de enfermedades respiratorias y, cardíacas, incluido el cáncer.

Pero la contaminación de las ciudades no solo se queda en al aire. En las ciudades más contaminadas (esto es, casi cualquier capital del mundo), la primera hora de lluvia, especialmente después de un periodo largo de sequía, genera flujos de agua más contaminada que nuestras aguas residuales, ya que arrastra las micropartículas atmosféricas. En algunas ciudades, la contaminación viene de la propia agua que baña sus costas: diversas asociaciones ecologistas han denunciado que los delfines de la bahía de Guanabara, en Río de Janeiro, están en riesgo de extinción por este problema.

La fauna urbana también se ve afectada por el exceso de contaminación. Uno de los ejemplos más llamativos es el de los gorriones: en las últimas tres décadas, han desaparecido un 63% de su población en Europa.

La polución urbana aumenta a tal velocidad, que muchas veces adelanta a los efectos de las medidas anticontaminación

Desde Europa, se están tomando medidas como comenzar a prohibir las calderas de gasoil. La solución idónea es sustituirlas por un sistema de calefacción y de provisión energética que provenga de fuentes sostenibles, como la solar o la eólica.

 

La contaminación del aire de las ciudades produce ocho veces más muertes al año que los accidentes de tráfico.

grandes ciudades del mundo llevan tiempo moviéndose para purificar el aire de sus centros urbanos.

A continuación, algunos ejemplos:

 

Vancouver

CANADÁ

La ciudad canadiense se ha propuesto ser la más ecológica del mundo para 2020. Y viene de lejos: ya en 2009, el Ayuntamiento creó un equipo de expertos para buscar soluciones. Entre ellas, que todos los edificios de nueva construcción sean neutrales en emisión de carbono y que, como poco, el 51% de los trayectos diarios se realicen en bicicleta, a pie o con transporte público. Para 2050, se han propuesto que toda la energía de la ciudad provenga de fuentes renovables.

Ciudad de México

MÉXICO

La ciudad más poblada del mundo tiene severos problemas de contaminación, pero el Ayuntamiento ya está tomando cartas en el asunto. El año pasado se establecieron limitaciones más estrictas respecto a las emisiones de nuevos coches con motor diésel. Además, ya han anunciado que prohibirán la circulación de este tipo de vehículos por la capital en 2025.

Los Ángeles

USA

Es una de las ciudades más contaminadas de Estados Unidos, debido en gran parte a que la mayoría de los trayectos se hacen en vehículos de combustión. Desde hace unos años, el Ayuntamiento se ha puesto varias metas para solucionar este problema, basadas en la tecnología, las energías renovables y los espacios verdes, así como en un impulso definitivo a la movilidad eléctrica. Si sigue su plan a rajatabla, la ciudad californiana habrá reducido en un 80% los gases de efecto invernadero.

Berlín

ALEMANIA

El Ayuntamiento tiene un plan  parecido a Madrid Central, pero diez años antes: desde 2008, ha declarado el centro Zona Ambiental, si bien, no se ha limitado al acceso a esta zona a quienes residen en ella, sino que se han dejado fuera los coches que no cumplen con unos estándares de emisión de gases.
Funciona con unas placas de colores que identifican a cada automóvil según lo que contaminan: los que lleven la verde pueden circular por el centro sin temor a recibir una multa, mientras que con la amarilla y la roja tendrán que aparcar fuera de ese área de descongestión y utilizar el transporte público.

París

FRANCIA

La matriculación de los coches eléctricos se ha disparado, cada vez hay más carriles bici y el Ayuntamiento ha reforzado mucho la red de transporte público respecto a la década anterior.

Desde julio de 2016, los coches más contaminantes no pueden circular entre semana, desde las 8 de la mañana a las 8 de la tarde. Son los matriculados antes de 1997, los comerciales antes de octubre de 1997 y las motos de antes de 1999.
París también fomenta el 'car-sharing': hay ayudas económicas del Ayuntamiento que reduce hasta en un 50% la tarifa de quienes utilizan Car2Go, cuya flota se compone exclusivamente de coches eléctricos.

Londres

INGLATERRA

El Ayuntamiento han decidido atacar por donde más le duele al ciudadano medio: su cartera. Tiene un sistema conocido como "tarifas de congestión" por el que, quien quiera acceder al centro en coche a lo largo del día, deberá pagar una suerte de peaje de 11,50 libras, unos 13 euros al cambio.

Quienes tengan coches eléctricos o híbridos disfrutan de descuentos y al contrario: los que conduzcan los coches más contaminantes, pagarán hasta 24 euros al cambio, porque tienen que añadir al precio base una tasa de toxinas.

Madrid

ESPAÑA

Una de las medidas más urgentes es despejar los centros de las ciudades de coches de combustión. En los pocos meses que lleva en vigor Madrid Central, la contaminación del aire ha disminuido en un 20%, como apuntan desde la ONG Ecologistas en Acción.

Renovables

El mundo se mueve en una dirección clara: sustituir las fuentes de energía contaminantes por las renovables.

POR QUÉ

RENOVABLES

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Economía

Los beneficios de las reducciones de CO2 del viento en 2050 se estiman en 386 mil millones de dólares (costo social reducido).

Similar al PIB de Noruega en la actualidad.

Son rentables

Hasta hace bien poco, existía la creencia de que obtener electricidad de una placa solar o de un aerogenerador eólico resultaba más caro que hacerlo por la vía tradicional, aunque fuera contaminante. No solo te vamos a desmontar esta afirmación, sino que te explicamos por qué tener conciencia ecológica es, también, más rentable.

El concepto "crecimiento verde" puede ser muchas cosas, pero cada vez se aplica más a una sola: la rentabilidad. Una empresa responsable con el medio ambiente no solo es consecuente con la sociedad, también gana más dinero que si no lo fuera. Los motivos son diversos: cuando se optimizan los recursos, por ejemplo, para consumir menos materias primas, a la larga, se ahorran costes. Esto se acentúa si se emplean técnicas de reciclaje. Otra de las claves de esta rentabilidad está en el ahorro energético. Cuando una empresa invierte, por ejemplo, en aislar mejor sus oficinas para tener que usar menos el aire acondicionado y la calefacción, no solo está reduciendo el CO2 que emite a la atmósfera, también reduce su factura de la luz.

Un estudio de la Universidad de Finlandia asegura que si Europa fuera 100% renovable, gastaría menos en energía que ahora. Uno de los motivos: cuando tengamos un sistema de energías limpias plenamente implantado en Europa, en el que se combinen las diversas fuentes, el coste no solo se reduciría, sino que sería plenamente estable. Y no habría sorpresas en la factura de la luz.

Salud

La contaminación del aire se convertirá en la principal causa ambiental de mortalidad prematura del mundo.

En un escenario sostenible, las energías renovables podrían salvar hasta 4 millones de vidas al año y reducir la mortalidad.

SABÍAS QUE...

La contaminación del aire de las ciudades produce ocho veces más muertes al año que los accidentes de tráfico.

Agua

La energía eólica podría ahorrar hasta 16 mil millones de m3 de agua en 2030

(alrededor del 15% del agua del Mar Muerto)

Solo en Europa, evitaría el uso de 1.571 millones de m3 (el consumo equivalente a 13 millones de hogares de la UE). El 40% de la población mundial está afectada por condiciones de estrés hídrico severo y se prevé que aumente. Las energías eólica y solar, que tienen una de las huellas de consumo de agua más bajas, ayudarán a reducir este tipo de consumo.

Ciudades 100% renovables

Más de 100 ciudades han conseguido ser 100% renovables, y algunos países, están a punto.

Basilea en Suiza, Reikiavik en Islandia o Burlington en Estados Unidos están entre las cien poblaciones que han conseguido abastecerse únicamente de energías limpias, también llamadas verdes o renovables: se trata de energía que proviene de fuentes como el sol, el aire, el mar y la biomasa, que sustituyen al carbón y al petróleo, principales causantes de los gases de efecto invernadero. Y algunos países también se van a adelantar, por mucho, a la Agenda 2050. Uno de ellos es Costa Rica, que en 2017 anunció que será renovable al 100% en 2021, gracias a sus recursos hídricos. Los tres millones y medio de habitantes de Uruguay también van por ese camino, gracias a sus fuertes inversiones en infraestructuras para aprovechar la energía producida por sus fuertes vientos y sus caudalosos ríos. Y el 85% de los hogares de Islandia ya se calientan por la energía geotérmica de sus volcanes.

El poder de la tecnología

La tecnología está cambiando el mundo a un ritmo vertiginoso y, utilizada con responsabilidad, ofrece un amplio abánico de posibilidades para crear un planeta mejor. Según el World Future Council, la evolución de aerogeneradores y placas solares, unida a  los avances en almacenamiento de energía, lograrán que en 2050 las renovables sean un 50% más eficientes. ¿La buena noticia? Esas tecnologías no solo están a la vuelta de la esquina. Algunas, ya se están aplicando.

Una tendencia imparable

Millones de personas ya las utilizan para iluminar o calentar sus hogares.

Desde el prestigioso World Future Council (Consejo para el Futuro del Mundo) aseguran en un estudio que la popularidad de las energías verdes no para de ascender, y ya es masiva. Y no es solo algo exclusivo de los países desarrollados. Según la Comunidad Económica de Estados de África Occidental, las renovables son la principal vía de desarrollo para los 500 millones de personas que viven en ese continente sin electricidad. No es solo una cuestión de justicia ambiental. También se trata de justicia social.

EL FUTURO DEL PLANETA ESTÁ
EN NUESTRAS MANOS

Teníamos que haber tomado medidas drásticas hace dos décadas ahora estamos más cerca que nunca de un punto de no retorno.

La buena noticia es que aún no hemos llegado a ese punto. Y que, según la comunidad científica, es materialmente posible revertir esta situación. Hay que atacar diversos frentes, si bien, el que más urge es la reducción de los gases de efecto invernadero, principalmente CO2, que son los que producen el aumento de las temperaturas.

El mundo se mueve en una dirección clara: sustituir las fuentes de energía contaminantes por las renovables. Así figura en el Acuerdo de París firmado por prácticamente todos los países del mundo, en el que se comprometen a que, en 2050, se hayan reducido los gases de efecto invernadero, como poco, a la mitad. Es la única manera de evitar que la temperatura global suba más de 1,5 grados este siglo, lo que tendría consecuencias devastadoras para el planeta. Nadie duda de que necesitamos sustituir el carbón y los combustibles fósiles en general, máximos generadores de CO2, por alternativas limpias como la energía solar, eólica e hidráulica, o los biocombustibles. La industria cometería un acto suicida si no se sumara a esta tendencia.

ES NUESTRA RESPONSABILIDAD

Hay que asumirlo también en nuestro día a día, porque esto no es solo cosa de los políticos.

 

mínimos gestos en tu día a día son decisivos para el planeta

Es tan sencillo como elegir qué compras, y qué no. O utilizar menos plásticos. O tirar de energía renovables. O utilizar más a menudo el transporte público. Apostar siempre, en definitiva, por la opción más sostenible. Como consumidor, tienes el poder para salvar el planeta.

RECICLA

PLÁSTICO

Reduce el número de plásticos que llegan a un vertedero y los gases nocivos que provocaría su cremación. El plástico es uno de los mayores problemas medioambientales de la actualidad: ya existen islas de desechos de este material en el Pacífico, con el tamaño de Francia, España y Reino Unido juntos. Una bolsa de plástico tiene un tiempo de uso medio de entre 12 y 20 minutos, pero puede tardar hasta 1.000 años en degradarse. Piensa lo que le ahorrarías al planeta prescindiendo de su uso o, al menos, tirándola al contenedor adecuado.

VIDRIO

Cuando reciclas una botella de vidrio, ahorras la energía que requiere su fabricación. Y con esa energía, una bombilla podría estar dando luz más de ocho horas.

PAPEL

Y si reciclas papel, disminuyes el consumo de agua hasta en un 86%.

No abuses de productos cárnicos

Directamente relacionado con la ganadería extensiva. Aunque no lo creas, también ayuda a reducir la temperatura del planeta. Debemos cuidar también estos detalles si queremos evitar la subida de las temperaturas.

USA TRANSPORTE PÚBLICO

Tu forma de moverte también tiene consecuencias

Usar el autobús supone que habrá hasta 30 coches menos circulando, lo que ahorra millones de toneladas de CO2 a la atmósfera. El transporte público es una de las claves en la lucha contra el cambio climático.

SABÍAS QUE...

La contaminación del aire de las ciudades produce ocho veces más muertes al año que los accidentes de tráfico.

CONSUMO DE ELECTRICIDAD

puedes poner la calefacción o encender la luz sin contaminar.

Como consumidores, también podemos darle un empujón a la transición energética. Tenemos más opciones ahora que nunca.

CONTRATO ENERGÍA RENOVABLE

Es tan sencillo como apostar por una compañía que garantice que la electricidad que llega a nuestra casa proviene de fuentes renovables.

Apostar por el autoconsumo

por ejemplo, instalando una placa fotovoltaica en el tejado de nuestra casa.

Todo esto está ocurriendo y ya es imparable.

Lo demuestra el abaratamiento de la energía eólica y solar, cuyos costes no son solo equiparables a los combustibles fósiles, sino que además los superan en competitividad.

Y eso se debe en gran medida a que cada vez son más los gobiernos que impulsan el desarrollo de las renovables para diversificar sus fuentes energéticas, apostando por un futuro más sostenible.
Según un informe de la Agencia Internacional de las Energías Renovables, la potencia instalada de energía eólica ha aumentado un 2.000%. Y la solar se ha disparado hasta 18.000 veces más potencia instalada que a principios de la década pasada.

La potencia instalada de energía eólica ha aumentado un 2.000% desde el año 2000

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